Bienvenidos

Este sitio está orientado a la educación y la formación ciudadana.
Ubicación: República Argentina, Provincia de Buenos Aires, San Nicolás de los Arroyos.

2 de septiembre de 2012

Voto de menores de 18 años

Nik es el autor.
Publicado en La Nación en su edición del 2 de septiembre de 2012.


7 comentarios:

  1. Cosmocosme:

    Ahora con esta novedad ¿todavía crees el cuento de que La Campora solo entrega materiales y pintada de murales sin ninguna intención proselitista?, ¿te acordas sobre el FIN que te mencione el 27 de agosto de 2012 14:52 en la entrada http://fmmeducacion.blogspot.com.ar/2012/08/la-campora-realiza-talleres-politicos.html? Dije textualmente: “el fin es electoral”. No saben disimular, no pensé que iban a ir tan rápido, después de adoctrinar con una agrupación (servil al FPV) en los secundarios.

    ResponderEliminar
  2. Alcataz:

    Seguís confundiendo "indicio" y "sospecha"! con "certeza" y "evidencia", confusión para nada menor teniendo en cuenta que te presentás como un defensor de los valores democráticos y republicanos.
    Te lo vuelvo repetir: la presunción e inocencia es uno de los pilares de cualquier sistema democrático que se precie de tal y vos, con tu actitud, lo estás pisoteando permanentemente.

    ¿Te imaginás si yo actuara igual que vos, todo lo que podría concluir sobre tu persona, teniendo en cuenta la cantidad de indicios (falacias, mentiras, y dobles discursos por doquier) que fuiste dejando a lo largo de nuestro intercambio?

    ResponderEliminar
  3. Cosmocosme:

    Estas eludiendo al tema de esta entrada, sabes que tengo razón sobre el FIN de La Campora en las escuelas. La intención del oficialismo de bajar la edad para votar afirma mis argumentos.

    A la cuestión de indicios; en mi blog hay por lo menos una entrada hablando bien de una política de este gobierno, entradas criticando a políticos opositores y al poder económico, así que ya no podes seguir jugando al aprendiz de abogado.

    ResponderEliminar
  4. Alcatraz:

    Y, querido, si vos en esta entrada me dedicás un comentario, difícil que me fije en el tema de la entrada...

    En fin...
    Seguís repitiedno el latiguillo (curiosamente, el mismo que repitió, de la misma manera, el "anónimo" que posteó en mi blog)

    "vos sabés que"

    Te reitero nuevamente: no me consta lo que vos querés pretender que me consta.

    Respecto de los indicios, en mi blog hay muchísimas entradas (y no solo una) en las que no hablo del gobierno de turno -como vos aseguraste cuando dijiste "solo te dedicas en el blog a hablar bien sobre el poder político de turno"-. sin embargo, vos no solo mentiste sino que usaste esa mentira para concluir falazmente acerca de mi honestidad.
    Así que yo, si siguiera tu "metodología, insisto ¿Te imaginás , todo lo que podría concluir sobre tu persona, teniendo en cuenta la cantidad de indicios (falacias, mentiras, dobles discursos por doquier) que fuiste dejando a lo largo de nuestro intercambio?

    Por supuesto, no te queda otra que seguir insultándome, rellenando un vacío de argumentos con calificativos. Pero yo no necestio calificarte. Los indicios de lo que vos podrías ser están en mi blog para que los lea cualquiera. Me bastó solo con hacerte pisar varios palitos, dejarte hablar, y exponer tus numerosas falacias, contradicciones, y dobles discursos.

    A afinar el lápiz, para la próxima.

    ResponderEliminar
  5. Posicionamiento de la Juventud Socialista respecto del voto a los 16 años.

    MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES…

    Mucho ruido ha generado en los últimos tiempos las diferentes propuestas legislativas para habilitar a los jóvenes a partir de los 16 años a ejercer el derecho al voto. No se trata este de un tema nuevo ni aislado en nuestro país. A lo largo de los últimos años ha habido en el Congreso de la Nación muchos proyectos que intentaron transformar en ley esta iniciativa, es más, en ciudades como Córdoba, Colonia Caroya y Zapala los jóvenes de esa edad pueden participar del acto eleccionario cuando se trata de elegir autoridades municipales. Muy destacable a su vez resulta la experiencia de la ciudad de Rosario, donde los jóvenes de 13 a 18 años tienen la inédita posibilidad de votar en el marco del llamado “Presupuesto Participativo Joven” y de esta manera poder decidir libremente que se hace con parte del presupuesto municipal
    Son innumerables los argumentos que encontramos los jóvenes socialistas a la hora de defender la posibilidad de que cada vez más jóvenes puedan ejercitar el derecho al voto. Los y las jóvenes han sido a los largo de la historia verdaderos protagonistas de luchas y conquistas sociales, ejemplo de ello es la Reforma Universitaria del año 1918, la inquebrantable lucha en los años 90 (que todavía continua) por la defensa de la educación pública, la defensa de la democracia ante cada intento de ruptura institucional, la movilización de jóvenes en miles de Universidades y escuelas secundarias. Por supuesto que el derecho al voto de esta franja etárea no se circunscribe solamente a la participación política de los jóvenes, sino que es necesario reconocer además que muchísimos jóvenes entre 16 y 18 años trabajan, la mayoría de las veces en condiciones indignas, son madres y padres de familia, estudian, aportan económicamente a sus familias, y además, y como si fuera poco, pueden ir presos. En este sentido, resulta paradójico que alguien que puede ser penalmente responsable a los 16 años de edad en determinadas circunstancias, no tenga la capacidad de elegir a sus gobernantes.
    Se trata en definitiva, de considerar a estos jóvenes como sujetos de derecho, lo cual supone exigir determinadas responsabilidades y ampliar el espectro de derechos. Así lo entiende la Convención de los derechos del niño cuando consagra el derecho a participar y expresar libremente su opinión en los asuntos que les conciernen y en aquellos en que tengan interés. Este principio también fue receptado por la Convención Iberoamericana de derecho de los jóvenes, en cuanto establece que los Estados partes promoverán medidas para incentivar a los jóvenes a la participación política así como el derecho de los jóvenes de elegir y ser elegidos. Paradójicamente, este tratado internacional que tiene origen en el año 2005 todavía no ha sido firmado por el Gobierno de nuestro país.
    Debemos entender que los jóvenes no son solo el futuro de nuestro país, sino el presente. Están aquí y ahora y tienen mucho para aportar a la construcción colectiva. No sólo tienen que tener la posibilidad de votar a partir de los 16 años, sino que deben ser incorporados formalmente a las instituciones, deben formar parte de un debate amplio sobre el presente y el futuro de nuestro país. Para ello no alcanza sólo con la sanción de una ley que habilite a los menores de 18 años a votar, sino que es necesario además orientar cada vez más recursos a una agenda de cuestiones propiamente de las y los jóvenes, que se traduzca en más y mejores políticas públicas que incluyan las demandas juveniles, bajo la concepción de que son sujetos de derechos y no meros objetos de política partidaria.
    Queremos discutir no solo los derechos políticos, sino también queremos discutir políticas públicas destinadas a los jóvenes.
    (Sigue)

    ResponderEliminar
  6. Por ellos los jóvenes Socialistas proponemos:

    -Voto obligatorio de los jóvenes a partir de los 16 años: No se encuentra sustento alguno para otorgar el carácter de voluntario al voto a partir de los 16 años. No podemos hacer diferencias con respecto al derecho al voto, lo contrario implicaría una discriminación a los menores de 18, así como una clara contradicción con nuestra Constitución Nacional que en su articulado estipula que el sufragio es “universal, igual, secreto y obligatorio”.

    -Obligatoriedad del voto a los menores a partir de los 16 años en todas las categorías electorales: La ley Nacional que regule el voto a partir de esta edad debe instar a todas las legislaturas provinciales y concejos municipales a sancionar una normativa que replique el derecho de los jóvenes a partir de los 16 años a votar. No se puede permitir que los jóvenes participar únicamente de las elecciones de carácter nacional y vedarles la posibilidad de participar en la toma de decisiones de sus provincias y localidades.

    -Modificación de la actual ley de partidos políticos: proponemos dicha modificación con el claro objeto de que los jóvenes a partir de los 16 años puedan pertenecer en el carácter afiliados a los partidos políticos.

    -Sanción de una Ley de juventud: proponemos el tratamiento en el Congreso Nacional de una ley integral que contemple los derechos de los jóvenes (civiles, políticos, económicos, culturales y sociales) y legisle en la búsqueda de crear instancias legales e institucionales que mejoren la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encuentra gran parte de nuestra juventud.

    -Urgente sanción de una Ley penal juvenil: No aceptamos jóvenes presos en cárceles comunes a los 16 años. Debemos repensar el rol del estado en esta temática, apostando a la educación, participación e inclusión por sobre el encierro y la marginalización social. Resulta crucial la sanción de una nueva ley que respete las garantías procesales establecidas constitucionalmente y refleje los nuevos paradigmas vertidos en la Convención de los derechos del niño.

    -Cupo joven: incorporar el cupo joven en las listas de candidatos a cargos electivos en todos los niveles eleccionarios, respetando los límites de edad impuestos por nuestra Constitución Nacional.

    -Centros de estudiantes secundarios y terciarios: implementación de proyectos y líneas de promoción de los centros de estudiantes, con la finalidad de incentivar la participación, fomentar la ciudadanía y el fortalecimiento de los valores democráticos.

    ResponderEliminar
  7. ¡Hola Juan!
    Mil gracias por tu aporte, viene muy bien para pensar este tema tan importante.
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar

Por favor, exprésese educadamente; de lo contrario, el comentario será movido a Insultos, descalificaciones, ataques, etc.
En esa entrada se permite decir lo que se le venga en gana y como quiera.